
Valparaíso no puede caerse antes de tiempo.
La postulación de China al tratado de los océanos o de alta mar (BBNJ) no es el pitazo final: el partido sigue abierto. Chile llega con trayectoria, compromiso ambiental y una ciudad que sabe de diplomacia y océanos.
Es tiempo de cerrar filas, exigir estrategia y salir a jugar el partido completo.











Deja un comentario