El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, salió a aclarar sus polémicas declaraciones sobre el estallido social de 2019, luego
La controversia comenzó después de que el diplomático afirmara que organismos de inteligencia de Estados Unidos manejaban información que atribuía hechos de violencia ocurridos durante el estallido social a organizaciones o activistas vinculados a la izquierda. Tras esas palabras, el Ministerio de Relaciones Exteriores convocó al embajador para solicitar detalles de los supuestos antecedentes.
Sin embargo, al término de la reunión, Judd bajó el tono de sus afirmaciones y aseguró que la Embajada de Estados Unidos no cuenta con una investigación propia ni con documentos específicos sobre el estallido social en Chile. “No tenemos ninguna investigación; no tenemos ningún documento en la Embajada que hable sobre el estallido en 2019”, señaló el diplomático.
El embajador agregó que sus dichos se basaban en información de fuentes abiertas y antecedentes disponibles en Chile, descartando que Estados Unidos haya realizado una investigación propia en territorio nacional. También sostuvo que no existen datos específicos sobre grupos determinados que hayan organizado los hechos.
La aclaración generó nuevas críticas, ya que sus declaraciones iniciales habían instalado una tesis de alto impacto político sobre el origen del estallido social, pero luego el propio representante estadounidense reconoció no contar con documentos ni investigaciones que la respaldaran desde la Embajada.
El episodio abrió un nuevo flanco diplomático para el Gobierno, mientras Cancillería remarcó la necesidad de que las autoridades extranjeras sean cuidadosas al referirse a asuntos de política interna chilena.
Publicacion original en Facebook.
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